Campeones en el fútbol y en la vida

Muchos se preguntan por qué Uruguay, un país de tres millones y medio de habitantes, es un fenómeno indiscutido del fútbol mundial y una fábrica de estrellas de fútbol.

Uruguay es uno de los países más desarrollados de América Latina, líder en equidad, inclusión digital y avance tecnológico, y también una leyenda del fútbol mundial.

Es que los habitantes de Uruguay, país que se enorgullece de sus raíces laicas, quizás tengan una única religión en común: el fútbol. No es para menos, ya que su selección nacional conocida popularmente como “la Celeste”, es una de las más laureadas de la historia del fútbol.

En Expo Dubai, los visitantes del pabellón de Uruguay podrán encontrar un rincón de fútbol, en el que disfrutarán de una muestra de objetos históricos de Uruguay, como réplicas de las Copas del Mundo que ganó y también camisetas de emblemáticos jugadores de su selección nacional. A través de una pantalla gigante con realidad aumentada, los visitantes podrán interactuar con famosos jugadores de la Selección Uruguaya de Fútbol y probar convertirle un penal al arquero.

Una de las primeras hazañas de Uruguay fue ganar la copa mundial de 1930, celebrada en Montevideo, capital del país. El estadio Centenario en esa ciudad se construyó especialmente para el torneo y hoy alberga al Museo del Fútbol.
Uruguay hizo historia también en su segunda copa, en el Maracaná de 1950, contra Brasil. De hecho, el uso del término “maracanazo” se generalizó para definir una victoria deportiva visitante en una final en la que no era favorito y con todos los factores en contra.

Dos veces ganador de los juegos olímpicos y ganador de la copa de oro de los campeones mundiales del fútbol, Uruguay no inventó el fútbol, pero sí la vuelta olímpica y es el país que más Copas América ganó, con un total de 15 títulos conquistados.

Uruguay es también tercero de América en exportación de jugadores, detrás de Brasil y Argentina, según el Observatorio Internacional de Fútbol, pero es el primero a nivel mundial en exportación de talento futbolístico per cápita, según datos de la FIFA.

Pequeño pero audaz, Uruguay piensa, vive y respira fútbol, más allá del género, la profesión, la condición social o la edad. Y así como ha impresionado al mundo en la cancha, también ha convertido asombrosos goles en el campo económico, social y político, convirtiéndose en un país de Sudamérica codiciado por los inversores extranjeros:
Primero en Democracia, Paz, Transparencia y Baja Corrupción. Primero en desarrollo de IT y penetración de Internet y velocidad de descarga, primero en crecimiento sostenido en América Latina, en calidad de Infraestructura Portuaria y de Carretera, así como en suministro eléctrico nacional y 95% en base a fuentes renovables.

Por su constancia, ideales y confianza, Uruguay ha conseguido hazañas tanto en el deporte “más hermoso del mundo”, como en desarrollo, democracia, salud y educación, calidad de vida y del medio ambiente. Conquistas que Uruguay cuida y respeta, igual que a la camiseta.