La arquitectura mundial concentrada en un solo país

Con diversidad de estilos y un carácter vanguardista, la arquitectura uruguaya generó a lo largo de su historia obras de inmenso prestigio y premiadas internacionalmente.

Diversidad de estilos, lenguajes y valor polisémico, además de gran carácter vanguardista le permiten a Uruguay lucir desde obras que conforman parte de patrimonio histórico nacional hasta estructuras contemporáneas galardonadas con premios internacionales por su valor y compromiso sustentable.
Montevideo, capital de Uruguay, ciudad donde reside un tercio de su población, es una urbe cosmopolita con una arquitectura que muestra un estilo colonial y neoclásico mezclado con la arquitectura moderna y Art Decó, que floreció durante la época de oro del país en el siglo XX. Si bien Uruguay no tiene una arquitectura autóctona, el valor del arte en la construcción de su identidad y cultura resulta indiscutible.
En la ciudad se pueden encontrar múltiples obras con diversos estilos para uso social y de vivienda, legislativo, empresas estatales, y hotelería, en muchos casos con colaboración de múltiples arquitectos. Un buen ejemplo es el teatro Solís, de corte monumental con un lenguaje neoclásico republicano, que data de 1856, tuvo la participación de más de 19 profesionales.
A causa de la inmigración europea, el casco antiguo de la ciudad despliega fachadas con claras influencias de arquitectura del viejo continente, como el Palacio Salvo (1922), parte del movimiento Art decó y que en su momento fue la torre más alta de toda América Latina.
Como muestra de esta variedad, el Castillo Pittamiglio (1910), ubicado sobre la costa montevideana, se distingue notablemente de su entorno citadino y sobresale con dinamismo de su contexto urbano. Transitar su interior es atravesar la tradición alquimista, pasando por laberintos, escaleras que no conducen a ningún lado, ventanas ciegas y 54 extrañas habitaciones. Actualmente se realizan en esta singular estructura paseos guiados diurnos y nocturnos, obras de teatro, musicales y funciona también un restaurante y espacio cultural.
Dentro de las edificaciones que albergan servicios estatales el Complejo Torre de las Telecomunicaciones (2003), el rascacielos más alto de Uruguay impresiona con su fachada de acero y cristal que forma parte elemental del skyline de la zona por su curva de 33 grados pronunciada en altura.
Uruguay recibe al mundo con uno de sus recientes hitos arquitectónicos, el Aeropuerto Internacional de Carrasco (2009), el mayor punto de acceso al país, flamante y vanguardista, interactúa en el ambiente con su cúpula blanca curvada, inspirada en las ondulantes dunas que caracterizan la costa uruguaya. En valoraciones recientes ha sido destacado por la BBC como el segundo aeropuerto más lindo del mundo.
Montevideo invita a disfrutar también otras obras de uso social, como el Antel Arena (2018), polideportivo multifuncional por excelencia, capaz de albergar en su totalidad quince mil personas, primero y único en Sudamérica con la capacidad de satisfacer estándares internacionales. Asimismo, otras conjugan la transitabilidad y la vanguardia, como el puente Garzón, único puente circular en el mundo que une los departamentos de Rocha y Maldonado, diseñado por el arquitecto uruguayo Rafael Viñoli.   
En 2016 Uruguay fue testigo de la construcción de la primera escuela sustentable de Latinoamérica ubicada en Jaureguiberry, en el departamento de Canelones. El edificio fue diseñado con el método Eartship, con el cual se busca obtener el máximo aprovechamiento de la energía del sol, del agua, del viento y de la tierra. Fue construido utilizando hasta 10 toneladas de materiales reciclados (latas de aluminio, neumáticos, botellas de vidrio y de cartón) que junto con materiales tradicionales y naturales conforman una edificación de 270 metros cuadrados totalmente autosuficiente con costo cero en calefacción, refrigeración, consumo de energía eléctrica y agua. Sus características sustentables hacen de esta construcción única en Uruguay una poderosa herramienta de aprendizaje para los niños y niñas que habitan la escuela y para la comunidad que la rodea.
Su variedad arquitectónica se ve también reflejada en hoteles lujosos en la capital y Punta del Este, centro turístico por excelencia del país. Allí se encuentran obras acreedoras de premios como el Don Majestic Hotel, galardonado por Innovative Architecture en la edición de los Iconic Awards 2020, premio que otorga el German Design Council de Múnich. Esta enorme y futurista estructura de líneas curvas revestida en vidrio es el primer edificio uruguayo en recibir ese reconocimiento internacional. 
En Atlántida, otro destino turístico de la región, se encuentra la Iglesia de Cristo Obrero y Nuestra Señora de Lourdes, declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO en 2021. El edificio, construido entre 1958 y 1960, es producto del trabajo del mundialmente reconocido ingeniero uruguayo Eladio Dieste, que se convirtió en un referente por el uso de lo que él denominó cerámica armada.
En efecto, la iglesia luce por el uso del ladrillo, que es el gran protagonista de esta estructura que combina formas abovedadas y realiza un espectacular manejo del espacio, la textura y la luz natural.
En sus obras más emblemáticas Dieste toma el ladrillo y lo lleva a su máxima liviandad en la creación de superficies curvas, construcciones abovedadas, armadura de acero y un mínimo de hormigón. La obra del también conocido como el “maestro del ladrillo”, es faro mundial de la arquitectura, el diseño y la construcción.
Uruguay cuenta actualmente con 10 edificios con certificación LED en virtud de su apoyo constante a la construcción sustentable, entre los cuales se encuentran oficinas en zonas francas, bodegas que han sido las primeras en contar con esta certificación y premiadas mundialmente, escuelas, centros hospitalarios y de internación, entre otros.