Uruguay: un destino para vivir y trabajar cada vez más codiciado

La mayoría de los uruguayos y uruguayas son descendientes de inmigrantes. Esta cualidad refleja la vocación de apertura a la inmigración del país y el aporte decisivo de migrantes y empresas extranjeras para su desarrollo social y económico, tanto en el pasado como en la actualidad.

Uruguay es un país de brazos abiertos a la inmigración. Es parte de su ADN como nación. Entre 1860 cientos de miles de europeos llegaron al país, fundamentalmente de España, Italia y Francia. Años después, en el marco de la segunda guerra mundial, un nuevo y flujo migratorio bajó de los barcos a las suaves costas orientales del Río de la Plata, trayendo pobladores de Europa Central y Oriental.

De raíces principalmente inmigrantes, los uruguayos se destacan por ser amigables y cálidos, dispuestos a compartir un asado o el típico mate, y a probar las costumbres y cultura de los extranjeros con curiosa generosidad.
Los ambientes interculturales y el respeto por la diversidad forman parte de la vida cotidiana en la capital del país, Montevideo, que desde hace años lidera el índice Mercer de calidad de vida.

En la actualidad, la apertura a las nuevas culturas y la llegada de inmigrantes se ha reafirmado como parte esencial de su idiosincrasia. Así lo indica el último estudio de Latinobarómetro que destacó a Uruguay como el país de la región más abierto a recibir migrantes. De acuerdo con la encuesta, tres de cada cuatro uruguayos, piensa que es positivo o muy positiva la llegada de extranjeros.
En el último quinquenio, nuevamente ha crecido el flujo de migrantes que son bienvenidos en Uruguay.

De acuerdo a los datos de la OIM a las históricas colectividades de Argentina, Brasil y España, se suma la llegada de migrantes de Venezuela y Cuba. El perfil mayoritario de esta población es de jóvenes menores de 40 años, alto o medio nivel educativo que arriban con la intención de instalarse en el país como destino final para desarrollar sus carreras y sumarse a la fuerza laboral.

La Ley de Migraciones 2008 establece que los residentes que llegan del extranjero poseen los mismos derechos que los uruguayos de acceso a la salud y la educación. Uruguay permite, además, el ingreso al mercado de trabajo, solo con el documento de identidad provisional, el cual se gestiona de manera digital, facilitando la inserción y contratación.

Aunque el país cuenta con las limitaciones de un mercado de 3.5 millones de habitantes, Uruguay trabaja para el mundo entero y, en algunos sectores, como las tecnologías de la comunicación y la información, la disponibilidad de puestos de trabajo alcanza los 2500 por año.

La oferta educativa laica y gratuita en todos los niveles, un sistema eficiente de salud pública nacional, la igualdad de trato por ley para nacionales y extranjeros, se suman a la facilidad de las empresas para contratar mano de obra nacional o extranjera calificada y herramientas de formación, condiciones que hacen de Uruguay un destino valioso para las más de 1400 compañías internacionales que actualmente eligen el país para operar hacia la región y el mundo.